Murcia, las zonas de Jumilla y Yecla y su famoso valle del Carche
Continuando por el recorrido ribereño peninsular al mar Mediterráneo, nos podemos encontrar la región de España más desconocida enológicamente, pero una gran productora de vinos y de especies viníferas más mediterráneas y arraigadas. Se trata de la Comunidad Valenciana, una región que nos ofrece algunos tópicos que no son reales hoy en día. Productores de graneles antaño, podemos definir tres denominaciones de orígen muy distintas, pero de incalculable potencial. En primer lugar tenemos Utiel-Requena, una de las maores productoras de vino, que con su variedad autóctona Bobal está batiendo todos los registros de calidad y cada vez situándose como referencia mundial de variedades únicas. La D.O. Valencia no es menos conocida en el panorama nacional, pero hay que descubrir sus joyas, nombrar la Terra dels Alforins, un proyecto que aglutina la zona sur-oeste de la provincia de Valencia limítrofe con Albacete, Murcia y Alicante, en torno al yacimiento Íbero de La Bastida, y que en un radio de menos de 50 Km. aglutina las bodegas y terruños más extraordinarios de la zona. Bodegas de referencia invitan a conocer el paisaje y la riqueza de la zona. En Alicante estamos también asistiendo a grandes maestros del vino, recuperando variedades como la Monastrell y el vino Fondillón, joya de los vinos de larga crianza y antaño imprescindible para los galenos de los siglos pasados. Destacar la recuperación en la montaña de Alicante de viñedos ancestrales, en pequeños minifundios, para continuar el desarrollo de lo que fue un cultivo tradicional de la zona, con una riqueza paisajística digna de visitar y que desde el interior hasta la costa ha sido zona de cultivo de buenos vinos y moscateles, que actualmente han sido sustituidos por bloques de cemento turístico Murcia, las zonas de Jumilla y Yecla y su famoso valle del Carche, están cautivando a medio mundo, recuperando y elaborando vinos de Monastrell, lo que antaño se consideraban vinos recios y oxidativos hoy es un vino sin complejos y a la altura de los grandes mundiales.
Castilla-La Mancha una tierra de oportunidades, la mayor superficie de vila cultivada en el mundo, una extensión paisajística dominada por monocultivos, llena de recursos naturales, madre y cuenca de grandes ríos. Un entorno natural que alberga los más modernos y a la vez tradicionales elaboradores, tierra donde el Syrah, uva foránea de gran calidad, se está adaptando de manera impresionante y está produciendo unos espetaculares vinos tintos. Esta tierra también elabora los alcoles que luego encabezan destilados y otros grandes vinos de nuestro país. Esta tierra dispone de un potencial que todavía no se ha explotado al máximo, visitar sus zonas como la Ribera del Júcar, La Manchuela, Valdepeñas, … es un placer multisensorial. En época de vendimia se recogen millones de kilos de nuestra uva, se prepara un gran otoño, se prepara un proceso, se prepara el vino.

